Una foto en rojo, cuatro puntos menos: Arrecife vigila desde el aire en Vía Medular, colegios, estaciones y centros de salud
Pejeverde
La capital lanzaroteña da un paso decisivo en su apuesta por la seguridad vial con la instalación del sistema “foto-rojo”, una tecnología que vigila 24 horas a los conductores que se saltan los semáforos en rojo y remite de forma automática la infracción a la Dirección General de Tráfico (DGT). El proyecto, pionero en las islas orientales de Canarias, ya se encuentra en fase avanzada de despliegue en Arrecife, donde se ha empezado a instalar en la Vía Medular y otros puntos neurálgicos del tráfico urbano.
El sistema, alimentado por energía solar, cuenta con cámaras estratégicamente ubicadas en cruces semafóricos, especialmente en zonas escolares, centros de salud, pasos de peatones de alta densidad y salidas de estaciones de guaguas, donde se registra un elevado tránsito de peatones. El objetivo es claro: reducir la velocidad y prevenir los accidentes causados por conductores que desobedecen la señal roja del semáforo.
La Policía Local de Arrecife, bajo la dirección del alcalde Yonathan de León, ha identificado el exceso de velocidad y el incumplimiento de los semáforos como factores comunes en accidentes urbanos recientes, incluidos varios con vuelcos en la propia Vía Medular. Ante ello, el consistorio ha optado por aplicar un modelo que ya ha demostrado ser eficaz en ciudades europeas, donde la instalación de estos dispositivos ha supuesto una significativa reducción de la siniestralidad vial.
Cada equipo está conectado directamente al foco rojo del semáforo y solo se activa cuando la señal está en rojo, evitando cualquier margen de error. Además, las cámaras son capaces de tomar hasta cinco fotografías por infracción, captando matrícula, color, marca y modelo del vehículo. La infracción, por tanto, no admite discusión: lleva consigo una sanción económica y la pérdida de 4 puntos del carnet de conducir.
Desde el Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública se ha destacado que este tipo de sistemas no graba a peatones ni ciclistas, limitándose exclusivamente a vehículos motorizados. Sin embargo, su efecto disuasorio es contundente: las cámaras no fallan. Y cuando el semáforo está en rojo, la vigilancia se activa con precisión quirúrgica.
Este nuevo avance tecnológico sitúa a Arrecife a la vanguardia de la seguridad vial en Canarias, pero también lanza un claro mensaje a los conductores: las reglas no son opcionales y las consecuencias están perfectamente documentadas.