El partido socialista reivindica la planificación de la etapa de Dolores Corujo frente al actual modelo de implantación

La fotografía aportada de los consejeros socialistas Ariagona González y Benjamín Perdomo durante su intervención en el Pleno del Cabildo.
Pejeverde
La batalla política por el modelo energético de Lanzarote continúa escalando, convertida ya en un choque frontal de relatos. Apenas 24 horas después de que el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, compareciera en el Pleno para garantizar que la isla mantendrá el control territorial absoluto sobre las renovables y que las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) no eximen de la obligatoria evaluación ambiental, el Partido Socialista ha lanzado una dura ofensiva en la que se empecina en sostener un discurso diametralmente opuesto.
A través de un comunicado, el PSOE de Lanzarote ha denunciado lo que consideran "las dos chaquetas de Oswaldo Betancort". La oposición argumenta que existe un doble discurso evidente: mientras en el Cabildo el presidente cuestiona las ZAR y trata de marcar distancias con su desarrollo descontrolado, en su calidad de diputado autonómico votó a favor del Decreto Ley 1/2026 en el Parlamento de Canarias. Según los socialistas, esta norma autonómica facilita la implantación de megaproyectos reduciendo las garantías ambientales y permitiendo actuaciones no previstas en el planeamiento insular.
"No se puede decir una cosa en Lanzarote y votar la contraria en Canarias. No se puede cambiar de criterio según la chaqueta que uno se ponga", ha aseverado la portavoz socialista, Ariagona González. Desde las filas del PSOE advierten de que esta actitud genera incertidumbre sobre el futuro territorial y recuerdan que el protocolo inicial firmado en julio de 2025 abría la puerta a ocupar más de 3.100 hectáreas.
Sin embargo, esta denuncia choca de frente con las explicaciones técnicas ofrecidas por el propio Betancort en sede plenaria. El presidente ya aclaró que dichas hectáreas respondían a errores cartográficos del Gobierno de Canarias, los cuales ya se están subsanando a través de una comisión técnico-política creada expresamente para blindar a Lanzarote. Asimismo, el grupo de gobierno reiteró su compromiso de priorizar la instalación de placas en cubiertas de edificios y zonas antropizadas, dejando el suelo rústico como última y excepcional opción.
Lejos de recoger el guante de estas aclaraciones institucionales, el PSOE defiende que el actual pacto de gobierno ha abandonado el trabajo de planificación ordenado que, aseguran, caracterizó el mandato de María Dolores Corujo. González reivindica hitos de la pasada legislatura como los estudios del ITC o el impulso inicial del parque eólico de San Bartolomé (cuya puesta en marcha definitiva, paradójicamente, acaba de ser anunciada por el actual gobierno).
Para los socialistas, las actuales decisiones son "improvisadas" y agravan el riesgo de que la transición energética quede en manos de multinacionales privadas. Pese a la dureza de las acusaciones, Ariagona González concluyó su intervención tendiendo la mano al presidente del Cabildo para revisar el protocolo y retomar una planificación con seguridad jurídica, advirtiendo que "lo que está en juego es demasiado importante para estrategias políticas".