Oswaldo Betancort se quita el corsé: “Me resbala lo que diga Dolores Corujo”

Pejeverde
Lanzarote no es tierra de medias tintas, y el último pleno del Cabildo ha dejado claro que la política insular ha pasado de la dialéctica al cuerpo a cuerpo. Oswaldo Betancort, presidente de la corporación, ha decidido soltar lastre y señalar directamente a quienes, según él, han convertido la gestión pública en un safari donde él es la pieza a abatir.
El "fantasma" del agua y la herencia recibida El agua en Lanzarote no solo falta en los grifos; desborda los discursos. Betancort, alineado con un Pedro San Ginés que parece haber recuperado su peso específico en la sombra, ha cargado contra lo que denomina el "gandulismo" del PSOE. El presidente sostiene que la inacción socialista ha dejado a la isla seca, una afirmación que, aunque busca el rédito político, obvia un análisis técnico profundo: el problema del agua es un malpaís administrativo que ninguna sigla ha logrado domesticar en décadas. ¿Es realmente "vaguada" del oponente o una incapacidad estructural compartida?
El factor Óscar Noda: ¿Un nuevo PIL en el horizonte? Llama la atención el ataque frontal al alcalde de Yaiza. Betancort lo define como el "correveidile" del PSOE y advierte sobre el crecimiento de un proyecto que compara con el fantasma del PIL. Esta es una advertencia seria para el lector: el miedo a la fragmentación del voto nacionalista y el ascenso de Noda parece quitarle el sueño a CC más de lo que admiten en sus comunicados oficiales.
Playa Quemada: ¿Interés público o especulación? El punto más crítico de la crónica se sitúa en el jable de Playa Quemada. La propuesta del PSOE y Noda de que el Cabildo compre suelo rústico ha sido tildada de "sospechosa". Aquí, Betancort juega la carta de la honestidad frente al "bolsillo" ajeno.
La paz social en el Cabildo ha saltado por los aires. Betancort ha decidido que, al enemigo, ni agua. Literal y figuradamente.