martes, 02 junio 2020

Cuestión de seguridad

 

El pasado 14 de mayo publiqué un artículo haciendo referencia al concepto de doble frontera frente a la Covid 19, que consistía no solo testar los vuelos nacionales e internacionales, sino incluso la realización de los mismos controles en viajes interinsulares, y que en cierta medida ha sido comentado tanto dentro como fuera de las redes. 

 

 

Hasta hoy mismo sigue generando controversia entre distintos colectivos sociales y lógicamente empresariales, el cómo realizar la “escalada” en el turismo. Yo creo que es un tema sobre el que no cabe el excesivo análisis, pues como dijo alguien, induce a la parálisis. 

Entendemos desde nuestro grupo que la realidad en lo relativo a seguridad sanitaria en el turismo en una situación, además de sobrevenida, desconcertante por los continuos cambios en la normativa aplicada a este sector, unas veces dictadas desde Europa y otras con inmenso desatino por parte del Gobierno de España en las que hoy a mediodía se dice una cosa y a las pocas horas se ordena justo lo contrario, planificar en cualquier materia se convierte complicado. 

Sin dejar de lado esa realidad creemos que debemos ser inflexibles en lo que a nosotros nos compete como Gobierno de Canarias a lo que está en nuestra mano..., ya tomamos medidas como gobierno en el 2104 con el Ébola y por motivos estrictamente razonables nunca se puso en discusión. 

Seguimos estando, y no por mucho tiempo, en un momento clave que bien gestionado podría tener inmejorables condiciones para el futuro desarrollo de un sector que mueve la economía de todos los canarios, un momento en el que planificar con cabeza, se convierte en necesario pues nos va el bienestar de todos en ello. 

Pensamos que Canarias se debe convertir de facto en un SANTUARIO COVID FREE. Es la oportunidad que tiene Canarias para capear los próximos meses de debacle económica. 

Si Canarias consigue la reputación de estar libre de Covid, te aseguro que a los turistas no les importará cumplimentar los requisitos sanitarios, por exigentes que sean, para volar con su familia y disfrutar de nuestro clima en un ambiente social que a lo mejor no será posible en el continente europeo por muchos meses. 

Nuestra insularidad, por ser fragmentada, se convierte en un enorme activo para lograr esa situación de control. Extremar las precauciones realizando incluso controles en los vuelos interinsulares además de los que llegan de fuera de Canarias permitirá disponer de certificados responsables de estar libre del virus. Incluso con controles a las tripulaciones de los barcos mercantes y que estos para atracar en nuestros puertos han de estar certificados como COVID FREE

Necesitamos gestionar nuestro turismo nosotros. Y a hemos visto como los asesores iluminados del Gobierno de España en esta materia hacen las cosas, y créanme que no me tranquiliza en absoluto ni a mí ni a la gran mayoría de los canarios. 

Exigir el triple control, de entrada con la realización del primer test necesario para la compra del paquete vacacional, el segundo en nuestro aeropuerto, pues en las siguientes 48 horas del primer test pudo haberse contagiado el turista, permitirán con seguridad diagnosticar la salud de los visitantes y certificar que entran limpios en Canarias. La realización de un test a la salida de sus vacaciones certificará que del mismo modo salen limpios del Covid. Un procedimiento lógico con el que dotar de seguridad a los que nos visitan. Al mismo tiempo, realizar test masivos a la población permitirá acotar más si cabe la propagación de esta pandemia. Entran limpios y salen limpios de Canarias. 

Entre más estrictas sean las condiciones para entrar en el Santuario, más seguros y contentos se sentirán los turista de entrar en él. Necesitamos con urgencia una mayor autonomía de Madrid para la toma de decisiones y la adopción de las medidas necesarias en lo que se refiere a planificación y promoción turística y entre otras condiciones pasa por que algún canario esté en el núcleo de la toma de decisiones en materia de turismo y consiga que prevalezca el propósito de establecer una clara desconexión de la marca turística España. Ya lo comentaba en mi artículo “Sí, somos diferentes” (14 de mayo), y copio literal: “Canarias, conjuntamente con Baleares, tienen que tener una estrategia diferenciada que ponga de manifiesto, que son de las regiones menos afectadas por la pandemia de España y del mundo”. Y para variar, aún estamos a tiempo, pero cada día que pasa se complica un poco por la adopción de medidas restrictivas de los diferentes gobiernos de la unión emisores de turismo, como el publicado hoy en Inglaterra que aclara que el Reino Unido excluye a España del corredor para el turismo, o lo que es lo mismo, se recomienda no viajar a España. 

Ya lo fue en 2014, con las tomas de temperatura en nuestros puertos y aeropuertos por parte del Gobierno de Canarias, cuando llegó el Ébola. El marco jurídico por tanto existe, la cuestión es la voluntad política con la que nos planteemos y acometamos esos planes de contingencia necesarios que permitan posicionar a Canarias en el marco turístico internacional como un destino seguro en el mundo. La cuarentena que se propuso del aislamiento de los turistas que llegaran a nuestro destino, les aseguro, que no apunta en la misma dirección que lo que le propongo hoy. Dejemos trabajar a los que saben de esto en Canarias, que a buen seguro contemplarán nuestra realidad de diferente manera que en Madrid. 

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