La capital obligará a los dueños de solares y fachadas a mantener el decoro urbano bajo amenaza de sanción

Pejeverde
El Ayuntamiento de Arrecife ha dado luz verde en su último pleno municipal a la nueva Ordenanza de Limpieza y Sostenibilidad. El documento sustituye a la normativa anterior con el objetivo de modernizar la gestión de residuos en la capital, alineando las políticas locales con el Plan Integral de Residuos de Canarias y la estrategia de economía circular hacia el "residuo cero".
Uno de los aspectos más destacados del nuevo texto es el planteamiento de su régimen sancionador. La Concejalía de Limpieza, dirigida por Jacobo Lemes, ha introducido un enfoque pedagógico que busca que las sanciones cumplan una función resocializadora y educativa, más que estrictamente punitiva. Para facilitar esta transición y el conocimiento de los nuevos deberes, el Consistorio ha establecido un periodo de adaptación: aunque la ordenanza entrará en vigor a los quince días hábiles de su publicación oficial, las multas no comenzarán a tramitarse hasta seis meses después.
A nivel normativo, el texto introduce obligaciones específicas sobre elementos que hasta ahora generaban vacíos legales o conflictos continuos. A partir de ahora, se exige expresamente el mantenimiento adecuado de solares privados y fachadas visibles desde la vía pública. El Ayuntamiento se reserva la capacidad de incrementar las inspecciones y ejecutar subsidiariamente las labores de limpieza si los propietarios incumplen la norma. Asimismo, se establecen directrices estrictas para la prevención y retirada de basura en eventos multitudinarios que ocupen el espacio público.
El sector empresarial también deberá adaptarse a las nuevas directrices. La ordenanza fija exigencias técnicas para los grandes generadores de residuos, como hoteles o centros comerciales, regulando el uso de autocompactadoras. Del mismo modo, se endurecen las normas para la instalación y retirada de cubetas de escombros generados por obras, con el fin de minimizar las molestias en la vía pública.
Jacobo Lemes ha defendido que esta nueva reglamentación busca la implicación directa de los vecinos y empresas. El objetivo final, según el edil, es que la ciudadanía conozca sus derechos y deberes antes de la fase sancionadora, logrando un cumplimiento voluntario que garantice el mantenimiento del entorno urbano.