Arrecife pisa con fuerza la moqueta de crucero en FITUR: el ambicioso plan para ser puerto base hasta 2028

Foto Elpejeverde.com. Fitur 2026
Pejeverde
Arrecife ha dado un golpe de autoridad turístico en Madrid, consolidando su posición estratégica en el mercado internacional durante la celebración de FITUR 2026. El alcalde de la capital, Yonathan de León, y la concejala de Turismo, Eli Merino, han sellado un acuerdo clave con la gigante MSC Cruceros que garantiza que la ciudad seguirá siendo puerto base (homeport) al menos hasta el año 2028. Esta alianza no solo supone una prórroga temporal, sino un salto cualitativo en la capacidad operativa: la naviera sustituirá sus actuales buques por barcos de mayor envergadura, como el MSC Musica, pasando de una capacidad de 3.700 a más de 4.400 pasajeros por escala. Las cifras para el arranque de este año son ya de récord, con más de 170 escalas previstas entre enero y abril de 2026, lo que confirma la tendencia al alza iniciada en el pasado ejercicio.
El director general de MSC para España, Fernando Pacheco, ha destacado en el marco de la feria que Arrecife se ha convertido en un punto neurálgico para sus circuitos por Canarias y sus rutas combinadas Roma-Lanzarote, gracias a la alta satisfacción de los cruceristas con la oferta de ocio, comercio y la transformación urbana que atraviesa la capital. Desde el consistorio se enfatiza que ser puerto base —el lugar donde el turista inicia y termina su viaje— es el "santo grial" del sector, ya que multiplica el gasto en hostelería, transportes y estancias alojativas previas al embarque. Con la vista puesta en 2028, Arrecife aprovecha su ventaja competitiva por clima y cercanía con África para actuar como locomotora económica del pequeño comercio local, consolidando una estrategia de captación que ya ha dado frutos en Londres y Hamburgo.
Arrecife está aprendiendo a caminar con paso firme sobre la moqueta de crucero de las grandes ferias, y los resultados con MSC son el mejor ejemplo. Pasar de ser una ciudad "de paso" a ser "puerto base" es el gran triunfo de esta legislatura en materia turística; es la diferencia entre que un crucerista se compre un helado o que se quede dos noches en un hotel de la ciudad antes de zarpar. El reto ahora no está en Madrid, sino en la calle Real: la ciudad debe acelerar su transformación estética y comercial para que ese gigante de 4.400 pasajeros que baja del barco no se encuentre con persianas bajadas o una imagen descuidada. El éxito en FITUR nos pone el balón en el área, ahora toca rematarlo aquí.