¿Quién necesita marines? Lanzarote despliega a su 'liberadora' de élite

S.Calleja
Ayer llegó a las redacciones de los medios de Lanzarote una nota de prensa del PSOE y, debo reconocerlo, tuve que leerla y releerla. No daba crédito al nivel de cara dura que se gastan en el partido. El motivo del comunicado era la liberación del canario Miguel Moreno Dapena, retenido en las cárceles de Venezuela desde junio. Una noticia objetivamente buena que, sin embargo, los socialistas han decidido empaquetar y vender como un logro de su negociado particular.
El texto es un compendio de autobombo que sonroja. Ángel Víctor Torres destaca la "cálida implicación humana" de José Luis Rodríguez Zapatero y la labor de Dolores Corujo. Nos intentan convencer de que la libertad de este paisano no es fruto de la coyuntura internacional ni de los intereses de un régimen acorralado, sino del "papel clave" del expresidente y de las llamadas de Corujo a la familia. Es fascinante ver cómo se atribuyen el mérito de que una dictadura decida abrir la mano, presentándolo todo como el éxito de una gestión basada en el afecto y la cercanía.
Lo que la nota omite cuidadosamente es el contexto que convierte su celebración en algo grotesco. Mientras el PSOE canario aplaude a Zapatero en su comunicado, el propio régimen de Maduro le da las gracias públicamente en Caracas. En política, cuando los carceleros te felicitan por tu mediación, no eres un héroe de los derechos humanos; eres, como mucho, un instrumento útil para lavar su imagen.
La realidad es mucho más triste de lo que cuentan en su euforia de partido. El canario Moreno Dapena no vuelve a casa gracias a la influencia de Dolores Corujo ni a la supuesta magia diplomática de Zapatero. Está libre porque el chavismo utiliza a los presos como fichas de cambio cuando se siente asfixiado por la presión real, la que no sale en las notas de prensa de Lanzarote.
Intentar capitalizar el sufrimiento de un vecino y su liberación para colgarse medallas de "implicación humana" es un ejercicio de oportunismo político difícil de digerir. Miguel está libre, y eso es lo único importante. Todo lo demás, ese intento de atribuirse el milagro mediante notas de prensa, es sencillamente indigno.